lunes, 20 de febrero de 2012

¡Campeones y Reyes de Copas (de baloncesto)!


Se supone que este es un blog de fútbol. Sin embargo, hoy también es un lugar donde expresar mi gran alegría al ganar la Copa del Rey por fin, 19 años después, cuando menos se podía esperar, como menos se podía esperar. Es una lástima que no se vaya a poder lograr la aún más ansiada Euroliga, pero creo que pronto llegará... No, también voy a hablar un poco de fútbol hoy.

Si un aficionado desde pequeñito, abonado a su equipo desde hace ocho temporadas, puede dedicarle a alguien el triunfo de su equipo yo esta Copa se la dedico a todos aquellos que se dicen madridistas y ningunean y menosprecian a su sección de baloncesto, que casi anhelarían su desaparación... la desaparación no ya de una sección que ha dado prácticamente tanta gloria a su club como la de fútbol, sino la del mejor equipo de baloncesto FIBA de la historia ¡qué barbaridad! ¡Qué sacrilegio, portando el escudo que dicen amar!

8 Copas de Europa, 23 Copas, 30 Ligas, siendo el equipo que más veces ha ganado estos trofeos, a los que se suman otros 6 títulos europeos - 4 Recopas, 1 Korac y 1 ULEB - más de 80 años de historia... cuna de históricos como Corbalán, Ferrándiz y Raimundo Saporta, uno sobre la cancha, otro en el banquillo y otro en los despachos. Equipo respetado en toda la cuenca del Mediterráneo y en Lituania y Rusia (la Europa baloncestística, pero también de fútbol), que da casi tanto empaque al Real Madrid como el de fútbol. ¡Cómo puede un madridista despreciarte! Si en la antigua Yugoslavia el Real Madrid es claramente el equipo extranjero más querido y respetado es en parte por la pelota naranja, porque en Bosnia a cualquiera le viene rápido a la mente el nombre del gran Mirza Delibašić, que estuvo poco por aquí, como en Lituania el de Sabonis... y en todas partes los de Emiliano, Brabender, Luyk, Fernando Martín y muchísimos más.

Cuando en fútbol se tuerce y el baloncesto salva la temporada, como con aquel mágico triple de Herreros, algunos de estos madridistas se acuerdan, momentáneamente, de que el escudo que llevan esos grandullones en su pecho les suena de algo. O como cuando en los años 70 el Madrid rivalizaba con el mítico Varese y le ganaba 2 finales de Copa de Europa de las 4 que les enfrentaron (en la peor década del equipo de fútbol desde los años 40).

Ni mucho menos intento menospreciar al equipo de fútbol, tan mío como suyo, sino recordarles que el Real Madrid tiene un equipo de baloncesto que es muy grande y que lejos de dejarle languidecer hay que hacerle revivir, que vuelva a ser dominador, que la próxima alegría grande sea ser campeón de Europa por novena vez. Y que es también Real Madrid.

jueves, 9 de febrero de 2012

Falsos mitos: La inmutabilidad de las reglas de juego del fútbol


Hace alrededor de un año oí a Jorge Valdano utilizar como argumento contra la inclusión de un árbitro de vídeo u otro sistema similar para ayudar al árbitro principal en decisiones complicadas que las reglas del fútbol llevaban cien años siendo iguales y puesto que la cosa iba bien no había necesidad de cambiarlas. Dejaré de lado la fragilidad del argumento para comentar este falso mito en el que cae mucha gente además del ex-futbolista, entrenador y psicólogo argentino.

Desde luego, el señor Valdano no solo desconoce la historia del reglamento de su deporte sino que tiene muy mala memoria. Cuando él era futbolista, ver al portero atrapar el balón con las manos después de un pase con el pie o de saque de banda de un compañero era una escena tan típica como inverosímil hoy. También lo era que un portero, después de atrapar el balón, lo jugara con el pie para volverlo a coger con las manos. Demasiado típicas debieron de ser durante el Mundial de Italia'90 pues esta regla se introdució en 1992 después del espectáculo de fútbol ultradefensivo y pérdidas de tiempo que permitía el reglamento. La palma se la llevaron los irlandeses, cuyo portero, Packie Bonner, se tiró 6 minutos echando el balón al suelo para volverlo a coger. Es lógico, y sucede en cualquier deporte, modificar o introducir una regla cuando se identifica la necesidad de ello. Esta regla tuvo una gran influencia, más allá de reducir las pérdidas de tiempo, al facilitar la presión en todo el campo y obligar a los porteros a ser más hábiles con los pies.

Pero no ha sido esta la única regla que se ha cambiado en los últimos 100 años. En 1990 se comenzó a sancionar con tarjeta roja una violación del reglamento que evitara una ocasión manifiesta de gol. Era lo que los ingleses llamaban professional foul, como la que cometió Willie Young, del Arsenal, sobre Paul Allen, del West Ham, en la final de la FA Cup de 1980, justo fuera del área y que con el reglamento vigente entonces solo le costó una tarjeta amarilla.

Un poco después, en 1995 se amplió de 2 a 3 el número de sustituciones permitidas para cada equipo. De hecho, hasta los años 50 o 60, según la competición, no se permitían las sustituciones, ni siquiera si un jugador se lesionaba. Cuando esto sucedía, si la lesión no era muy grave, el jugador se solía colocar en el área rival para intentar cazar algún balón y marcar "el gol del cojo". En 1932 se previeron, pero su número debía ser acordado por los dos entrenadores antes del partido, y eran muy raras salvo en partidos amistosos, aunque ya se permitieron en la fase de clasificación para el Mundial de Suiza'54. Aun cuando se autorizó una sustitución por equipo de un jugador lesionado durante la primera parte en 1958, en muchas competiciones de primer nivel no se aplicó esta regla. De hecho, la liga inglesa no lo permitió hasta 1965, y en 1967 lo extendió a sustituciones tácticas (no solo por lesión).

 En 1995 también hubo otros cambios más administrativos. Uno de ellos sí afectó directamente al juego (o al menos se pensó para que lo hiciera): otorgar 3 puntos por victoria en lugar de 2 en las competiciones de liga. Otros no afectaban al juego como los dorsales fijos para cada jugador, y no los titulares del 1 al 11 como había sido hasta entonces y la obligación de llevar el nombre en la camiseta en las competiciones profesionales. Muchos recordaréis esto, otros quizás lo hubiérais olvidado, ya que la memoria humana es muy frágil. Otro cambio "administrativo" aunque anterior fue la introducción de las tarjetas amarilla y roja en 1970. Hasta entonces las amonestaciones eran verbales y muchas veces el público no sabía si un jugador había sido amonestado o no.

Desde luego, es obligado hablar, remontándonos un poco más en el tiempo, de la regla del fuera de juego, esencial para este deporte, como para su pariente el rugby, sin la cual no se concebiría. En rugby la regla es diferente, pero el espíritu es muy similar. Pues bien, una regla tan importante y que formaba parte del primer reglamento del fútbol asociación creado en la Freemasons' Tavern de Londres en 1863, ha cambiado varias veces a lo largo del siglo XX. En este, la regla era similar a la del rugby, todo jugador atacante por delante del balón se encontraba en posición de fuera de juego. Pero pronto se cambió y al final de la década un jugador estaba en posición de fuera de juego si entre él y la portería había tres defensores (y estaba por delante del balón, claro). Así, se popularizó la pirámide (lo que hoy llamaríamos un 2-3-5) en la que el segundo defensa habitualmente marcaba la línea de fuera de juego. En 1920 se eliminó el fuera de juego cuando el balón procedía directamente de un saque de banda. Pero fue en 1925 cuando se cambió la regla quedando casi igual que la actual, al rebajar el número de defensores entre el atacante y la portería a 2. Esto cambió las tácticas que se habían usado durante años e hizo necesario tirar el fuera de juego de forma colectiva como hoy en día. De eso hace menos de 100 años... pero he dicho "casi" porque hasta 1990 también se consideraba que un jugador en línea con el penúltimo defensor estaba en posición de fuera de juego. Ya en el nuevo siglo ha habido cambios en las interpretaciones en referencia a cuándo debe sancionarse a un jugador en posición de fuera de juego.

Sería bonito remontarse más lejos, al origen de reglas que nos parecen intrínsecas al fútbol hoy en día como los penaltis, o la norma que prohíbe al guardameta tocar el balón con las manos fuera del área, que justamente cumple este año su centenario. Sin embargo, lo dejamos para otro día, una vez desterrado este gran falso mito al ver que no hace tanto tiempo reglas que hoy también damos por hechas no existían. Por tanto, si se identifica la necesidad de un cambio, si se cree que se va a conseguir mejorar el devenir de los partidos, ¿por qué no al menos plantearlo y debatirlo?

jueves, 19 de enero de 2012

Análisis del Real Madrid en ida de 1/4 de Copa

Después de haber oído tantos comentarios con los que estoy en total desacuerdo, que no intentan realizar un análisis del planteamiento del partido y están plagados de lugares comunes, tan típico de los periolistos de hoy en día, me decido a dar mi opinión sobre el partido de ayer. Mi análisis tendrá muchos fallos, no soy un experto en la táctica del fútbol, pero de verlo, algo se me ha quedado, y por lo menos trataré de eludir tópicos y fobias personales.

Para comentar el planteamiento de Mourinho, lo primero que me gustaría hacer es recordar el contexto de este partido, que veo que muchos olvidan. Ida de cuartos de final de la Copa del Rey, es decir la tercera competición en importancia para ambos equipos (no comparable a la final del año pasado en la que la liga estaba decidida para el Barcelona y además se decide el título en ese único partido). Y lo que es más importante, el Madrid llega con bajas importantes: Arbeloa (incomprensible, no por injusta que no lo fue sino por estúpida, segunda amarilla contra el Málaga), Khedira (luego hablaré de él porque es mucho más importante de lo que muchas veces se dice), Di María y Sahin (del que siempre se olvidan porque casi no ha jugado pero era un fichaje muy importante para el centro del campo, línea más débil del Real Madrid).
Así las cosas, Mourinho plantea un triple pivote para poblar más el centro del campo, cosa que ha dado resultado a otros equipos y al Real Madrid contra el Barcelona, 3 delanteros y una defensa de 4 con un Carvalho que lleva mucho tiempo sin jugar y Altintop que no cuenta mucho (buen partido el suyo en defensa e intentando jugar con más criterio que la media ayer). El objetivo es ahogar el juego de ataque del Barcelona y salir a la contra, y asumir pocos riesgos, sobre todo en campo propio. No me parece nada mal, teniendo en cuenta la importancia de no encajar goles en este tipo de partidos. De hecho, al principio sale bien ya que el Madrid se adelanta en el marcador en el primer cuarto de hora.

El principal problema, en mi opinión, no viene del planteamiento inicial, sino de su ejecución. Por una parte, el Madrid después del gol empieza incomprensiblemente a jugar peor, como ya ocurrió en el Madrid-Barça de esta liga, y por miedo renuncia prácticamente al ataque. Pero lo que es aún más decisivo en el mal resultado, es el mal partido colectivo en defensa, especialmente en la línea de 4 atrás. Ver tirar el fuera de juego ayer al Madrid fue increíblemente lamentable. Y no hablemos de la defensa de los balones parados que costaron el empate y luego una clara ocasión para el Barcelona, un equipo que tampoco se caracteriza precisamente por su poderío en los saques de esquina. Además, no se sacaba bien el balón en las contras y los pases largos eran tremendamente imprecisos (aquí es cierto que se echó de menos a Marcelo, que ayuda mucho en la salida del balón). Evidentemente, con este tipo de errores continuados se va el planteamiento a la mierda, es imposible que funcione. Es como si con un planteamiento de mantener la posesión del balón dando pases cortos, los jugadores no son capaces de dar más de dos pases seguidos. Y es aquí donde está el principal problema.

Ahora voy a hablar de Sami Khedira. En mi opinión, es un jugador muy infravalorado, y cuyo concurso es crucial para el Real Madrid en este tipo de planteamientos, y, por tanto, no se valora su baja en su justa medida. No es una estrella, pero su trabajo permite que las estrellas brillen más. Lass es muy del gusto del pipero medio del Bernabéu, y de muchos otros, ya que hace un juego vistoso. Corre mucho, aunque muchas veces sin sentido, para intentar ganar el balón, y es técnicamente bueno (muy bueno para ser medio centro defensivo y mejor que Sami) por lo que a veces hace jugadas bonitas e incluso buenas. Sin embargo, le falta rigor táctico a raudales, importante para jugar en esa posición, y también, diría yo, presencia física. Sami Khedira es un jugador tácticamente muy bueno, suele posicionarse bien y hacer buenas coberturas a la línea defensiva. Pero además, es, como decía Mourinho (y pedía) un box-to-box, un jugador que llega desde atrás al área contraria. Es cierto que esta faceta suya no se mostró mucho la temporada pasada y que no está teniendo acierto de cara al gol, pero no hace falta irse al Stuttgart o la selección alemana para verla: tan solo al día 3 de enero, partido de ida de octavos de final de Copa contra el Málaga. Dando pases sin alardes, pero con sentido, basculando cuándo y dónde fuera necesario, entendiéndose bien con Özil, por cierto, y marcando un gol y llegando en otra ocasión para marcar aunque en fuera de juego. Por eso mismo, es un jugador importantísimo para un planteamiento como el del partido de ayer, para enganchar todas las líneas del equipo. Su labor la intentó desempeñar Pepe de alguna manera, pero no puede hacerla con garantías, ni se le puede exigir que la haga.

Así pues, no entiendo comentarios echándole la culpa a la derrota de un planteamiento muy defensivo, sin plantearse la lamentable ejecución del mismo, y sin tener en cuenta todas las bajas que había (y el mal estado físico de algunos jugadores, como Özil). Todos los planteamientos pueden ser igualmente válidos, pero aquí tenemos la costumbre de poner a unos por encima de otros a priori, como una verdad universal y hasta de carácter moral. Solo puedo echar de menos la participación de Marcelo, por las razones ya dadas. También es más fácil hablar después de ver el partido de Coentrão. En cualquier caso, ¿cómo voy a pretender saber más que Mourinho de fútbol y de su plantilla? Nosotros vemos a los jugadores en los partidos, él todos los días. Seguro que tuvo muy buenas razones para hacer lo que hizo y habrá aprendido de ello. Pero lo que sí me parece muy criticable, y no se critica tanto, es que a sus jugadores se les haya olvidado desde las navidades tirar los fueras de juego y defender los saques de esquina.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Primero fue el Anorthosis (o casi)

Al confirmarse la clasificación del APOEL de Nicosia para los octavos de final de la Copa de Europa, y como primero de grupo, es justo recordar a otro equipo chipriota, el Anorthosis de Famagusta (aunque exiliado en Larnaca desde 1974) que estuve a punto de conseguir la hazaña de colarse entre los mejores 16 equipos equipos del continente no hace mucho tiempo.

Fue en la temporada 2008/09, y la fase de clasificación aún se desarrollaba con el antiguo sistema de 3 rondas en las que no se separaba a los equipos que habían sido campeones de sus ligas y los que no, por lo que para los campeones más débiles era más difícil llegar a la fase de grupos. Así, el Anorthosis se cargó en la fase de clasificación nada menos que al Rapid de Viena y al Olympiacos de la hermana mayor Grecia. Fue una gran sorpresa que un equipo de una liga como la chipriota entrara en la fase de grupos, algo a lo que ya nos hemos acostumbrado con el nuevo sistema.

En la fase de grupos, el Anorthosis se enfrentó a Werder Bremen, Inter y Panathinaikos. Y a punto estuvo de saltar la sorpresa con un punto más de romanticismo dada la condición de exiliado del club, poniendo de relieve la problemática existente en un país miembro de la zona euro desde hace más de 35 años. Comenzó con un meritorio empate en Bremen (ante un Werder mucho mejor que el actual, por supuesto) a lo que siguió una victoria frente a los griegos, una derrota por la mínima en San Siro y un empate contra los italianos en Chipre. El Anorthosis era segundo tras cuatro jornadas con cinco puntos empatado con el Inter, primero. Un grupo muy ajustado, pero lo más difícil a priori había pasado para el Anorthosis (dos partidos ante el Inter) y estaban ahí. Desde el principio, este equipo me despertó curiosidad y gran simpatía y vi la segunda parte de aquel Anorthosis-Werder de la quinta jornada. Ganando, se quedarían muy cerca de pasar a los octavos de final (lo harían de manera matemática, si como parecía lógico, el Inter ganaba en casa al Panathinaikos... algo que no sucedió). Con 2-0 en el minuto 70 parecía que el sueño de estos grecochipriotas exiliados ayudados por Sávio Bortolini y el portero albanés Beqaj (que hizo una muy buena fase de grupos) se iba a convertir en realidad. Pero dos goles de Diego (el del Atleti) y Hugo Almeida, el segundo muy cerca del final del partido, les volvieron a poner los pies en la tierra. Una lástima. Pero no estaba todo perdido. No hasta la derrota por 1-0 en el Olímpico de Atenas en la última jornada. Fue bonito mientras duró, pero se habría merecido otro final.

Ahora, el APOEL, después de varios años intentándolo pondrá al fútbol chipriota de nuevo en el punto de mira. Su llegada a la fase de grupos fue más sencilla que la del Anorthosis, pero salir victorioso tras enfrentarse a Zenit, Porto y Shakhtar en ella no es tarea sencilla. Veremos qué les depara el futuro. Lo cierto es que Chipre ya está en el puesto 16º del ránking UEFA, entre Suiza y Escocia, mientras que hace tan solo 4 temporadas era 28º, entre Croacia y Eslovenia.

viernes, 4 de noviembre de 2011

El derbi de Belgrado: Crvena Zvezda-Partizan

Uniendo mis pasiones por la antigua Yugoslavia y el fútbol, hablaré sobre distintos derbis de las antiguas repúblicas yugoslavas. Comenzaré por el derbi entre los dos equipos más grandes:



Crvena Zvezda: 25 Ligas (19 en Yugoslavia, 5 en Serbia y Montenegro, 1 en Serbia), 23 Copas (12/9/2), 1 Copa de Europa, 1 Copa Intercontinental.






Partizan: 23 Ligas (11/8/4), 12 Copas (5/4/3)















El derbi eterno (večiti derbi) de Belgrado entre el Crvena Zvezda (conocido en España como Estrella Roja) y el Partizan es una de las máximas rivalidades de Europa y se extiende por toda Serbia e incluso traspasa las fronteras de lo que una vez fue Yugoslavia. Es este un derbi presente en varios deportes debido al carácter multidisciplinar de ambos clubes, aunque es más importante en fútbol y en baloncesto, deporte en el que el Partizan es muy superior a su archirrival, sobre todo en los últimos tiempos.

El Estrella Roja y el Partizan no son solo los dos equipos más seguidos de Belgrado, sino también de Serbia, con una abrumadora mayoría sobre el resto. En prácticamente cualquier ciudad de Serbia son estos los equipos más seguidos, además de contar con muchos seguidores entre los serbios de Bosnia, en Montenegro o en Macedonia. Por lo menos hasta antes de la guerra, también contaban con seguidores de otras "etnias" en el resto de repúblicas yugoslavas (como muestra, http://youtu.be/3BU1VG_2D20?t=6m19s, de Turneja, película muy recomendable). Ambos se fundaron en 1945, poco después de establecerse la República Socialista Federal de Yugoslavia y desde entonces fueron dominadores en el fútbol yugoslavo, junto con el Dinamo Zagreb y el Hajduk Split (formando el grupo de los cuatro grandes). Por ello han eclipsado al resto de clubes de Belgrado, incluso al mucho más antiguo OFK, y de Serbia.

Es el Crvena Zvezda un equipo único ya que su nombre es traducido en todos los idiomas y es así conocido como Estrella Roja en España, Red Star en Inglaterra, Étoile Rouge en Francia, Stella Rossa en Italia... es el único equipo de la antigua Yugoslavia que ha sido campeón de Europa hasta la fecha, en 1991 justo antes del comienzo del derrumbamiento de Yugoslavia, desde el que el fútbol, como tantas otras cosas, no ha vuelto a ser lo que era. En ese equipo jugaba Savićević, que poco después ficharía por el Milan, o el croata Robert Prosinečki, gran conocido de la afición española, aunque no por su juego (desgraciadamente, ya que era una de las estrellas de este equipo).

El nombre del Partizan deriva evidentemente de los partisanos de Tito, los comunistas de todas las "etnias" de Yugoslavia que lucharon contra los nazis en la II Guerra Mundial y luego establecieron la república yugoslava. Estaba vinculado a la JNA (Jugoslovenska Narodna Armija, Ejército Popular de Yugoslavia), que daba nombre a su estadio. El Partizan fue el primer equipo de Yugoslavia en llegar a la final de la Copa de Europa (1966, ante el Real Madrid, que ganaría su 6ª Copa de Europa). Menos grato es el recuerdo que dejaron el año pasado cuando tras eliminar al Anderlecht en la última ronda previa realizaron una actuación paupérrima en la fase de grupos. Sus aficionados son conocidos como grobari o enterradores, debido a sus uniformes (aunque hay otras teorías sobre el origen de este apodo). Asimismo, apodan a los hinchas del Estrella Roja cigani (gitanos).

Puede que por el carácter interétnico de los partisanos y por el episodio sucedido en el partido entre el Dinamo Zagreb y el Estrella Roja en 1990 se haya identificado más al Partizan con el yugoslavismo y al Estrella Roja con el nacionalismo serbio. También fue el Partizan un equipo multiétnico casi desde sus inicios, sobre todo con la presidencia de Franjo Tuđman, político nacionalista croata, presidente de Croacia durante la guerra y hasta su muerte en 1999. Por mi experiencia en Belgrado, diría que esto es falso y es un intento más por glasgowizar las rivalidades futbolísticas, algo que está muy de moda. En la actualidad, entre los ultras de ambos equipos hay muchos nacionalistas radicales, como en la mayoría de equipos de la antigua Yugoslavia, pero entre sus aficionados hay personas de todas las ideologías.

El Estrella Roja juega en el Marakana, más conocido como el Pequeño Maracaná de Belgrado, mientras que el Partizan lo hace en el Stadion Partizan (antiguamente conocido como JNA o estadio del Ejército Popular de Yugoslavia). Están muy cerca el uno del otro, en el exclusivo barrio belgradés de Dedinje, al sur de la ciudad, donde se encuentra la Casa de las Flores (donde está enterrado el mariscal Tito) así como varios bellos y grandes chalés y mansiones.

Debido probablemente al similar éxito de ambos equipos (aunque ligeramente mejor el Estrella Roja en competiciones nacionales y, sobre todo, campeón de Europa y de la Intercontinental, sin embargo el Partizan les supera en baloncesto, donde también fue campeón de Europa en una época convulsa, en 1992) ambos clubes tienen un número parecido de seguidores, aunque según encuestas gana ligeramente el Estrella Roja. El hecho de que sea un derbi entre iguales aumenta la pasión del mismo.

Cada uno de los dos deja vacío un fondo de su estadio siempre que sea posible. Un seguidor del Partizan evita sentarse en el fondo norte, mientras que un seguidor del Estrella Roja evita el sur (en ambos casos, en el fondo opuesto se sitúan los ultras y muchos otros aficionados que quieren animar sin parar a su equipo viendo el partido de pie, normalmente encima de los asientos, lo que provoca que muchos estén rotos en esta zona). Esto sucede porque el fondo maldito está destinado a la afición visitante, aunque esta solo lo llena precisamente en los derbis. Por ello, para un aficionado del Partizan es una deshonra sentarse donde se sientan sus máximos rivales, y viceversa. Cuando el resto de las localidades están vendidas, se abren estos fondos (ver foto Partizan-APOEL).

Otra curiosidad de este derbi es que, como he anticipado, trasciende hasta Grecia. Partizan y PAOK comparten colores, al igual que lo hacen Estrella Roja y Olympiacos. Los dos clubes griegos también mantienen una fuerte rivalidad. Por ello las aficiones de los blanquinegros, por un lado, y las de los rojiblancos por otro, están hermanadas. Sé que es habitual que hinchas del Partizan vayan a ver un partido a Salónica, o que los del PAOK visiten Belgrado para ver a sus hermanos y supongo que sucederá lo mismo con Estrella Roja y Olympiacos. Además, en Marakana se puede ver mucha gente con camisetas con el escudo del Olympiacos (o con los de ambos equipos), y se canta "Zvezda s'agapo" ("Zvezda te quiero", en griego), según comprobé en mi visita allí. Es menos divertido cuando en estas rivalidades y hermanamientos se llega a la violencia, como sucedió en el Estrella Roja-PAOK de la Copa ULEB de baloncesto 2006/07, en la que ultras del Partizan se unieron a los del PAOK para pegar a los del Estrella Roja un par de horas antes del partido.

Ha habido muchos grandes partidos entre estos dos equipos. Dejo aquí los goles de la vuelta de la Copa de 1992 (0-1 para el Partizan en la ida). En el Partizan jugaba un joven Peđa Mijatović, que marcó el primer gol de su equipo. (http://www.youtube.com/watch?v=w9URUBvJf_4), mientras que el Estrella Roja había perdido a muchas de las estrellas del equipo campeón de Europa la temporada anterior.


 
Estrella Roja-Rudar Velenje (2ª ronda previa de la Europa League 2008/09, vuelta). Esta foto muestra el fondo "prohibido".


Mismo partido, siguiente foto, fondo norte (para que se vea que el estadio no estaba vacío).


Partizan-Rhyl (8-0, 2ª ronda previa de Champions League 2008/09, con golazo de Cléo). En la parte derecha se puede ver una pancarta que reza "PAOK-Partizan".


Partizan-APOEL (1-0, 3ª ronda previa de Champions League 2008/09, pero el APOEL ganó 2-0 en la ida). Este es el fondo "prohibido", pero aquí también se llenó ya que la expectación por el partido era enorme. Se ve el cordón policial separando a la zona de la afición rival, en la esquina de este fondo. Fue un partido muy emotivo, había llovido y los asientos estaban mojados, el Partizan marcó en el 3', quedando casi todo el partido para marcar al menos otro gol. Todo esto provocó que todos los que allí estuvimos (gente de todo tipo) vimos el partido entero de pie, animando al Partizan, pero al final no pudo ser.